El Protocolo de Kyoto
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El Protocolo de Kyoto
El año 2012 marca el final del primer período de compromiso del Protocolo de Kyoto, un acuerdo internacional que apunta a estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera y con ello frenar el calentamiento global y sus posibles repercusiones. El tratado fue creado en virtud de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se aprobó en la ciudad de Kyoto, Japón, en 1997, y entró en vigor el 16 de febrero de 2005. En total, 184 países han ratificado el tratado hasta la fecha.
Los países signatarios se dividieron en dos grupos según su nivel de industrialización. Cada grupo tiene diferentes obligaciones en relación con el Protocolo.
• Anexo I – reúne a los países desarrollados
• No en Anexo I – el grupo de países en vías de desarrollo, tales como Brasil
Al reconocer que los países desarrollados son los principales responsables de los actuales niveles de emisiones de GEI en la atmósfera como resultado de más de 150 años de actividad industrial, el protocolo establece importantes exigencias a las naciones desarrolladas en virtud del principio de “responsabilidades comunes, pero diferenciadas”.
Por lo tanto, los países desarrollados que ratificaron el tratado se han comprometido a reducir sus emisiones de GEI en un promedio de 5.2% en comparación con los niveles emitidos en 1990. El plazo para su cumplimiento es entre 2008 y 2012.
Los países que no están en el Anexo I poseen objetivos vinculantes, pero deben ayudar en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a través de esfuerzos internos y de los proyectos previstos en el Mecanismo de Desarrollo Limpio.
Mecanismos de Flexibilidad
Para asegurar el cumplimiento de la reducción de las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero), el Protocolo propone tres Mecanismos de Flexibilidad: la Aplicación Conjunta, el Comercio de Derechos de Emisión y el Mecanismo de Desarrollo Limpio.
La aplicación conjunta es sólo para los países desarrollados. Eso ocurre cuando dos o más de ellos ejecutan proyectos que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero para su comercialización posterior.
El Comercio de Derechos de Emisión acontece cuando un país del Anexo I ha reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero más de lo esperado. El mismo podrá vender el excedente a otros países del Anexo I que no han logrado sus metas de reducción.
El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) permite que los países en vías de desarrollo participen en el tratado. Pueden vender créditos a los países desarrollados para proyectos que ayuden a reducir las emisiones de carbono.
Según el texto del Protocolo, las emisiones deben ser controladas por medio de registros precisos de las transacciones realizadas. Un sistema de rastreo asegura que las partes están cumpliendo sus compromisos.


