http://www.brasil.gov.br/sobre/ciudadania/inclusion/educacion-1

El artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que toda la persona tiene derecho a la educación y que ella debe ser gratuita al menos en los grados elementares y fundamentales. En la Constitución Brasileña de 1988, en vigencia hasta la fecha, la educación es el primer de los derechos sociales mencionados en el artículo 6º.
La calidad de la enseñanza a la que el ciudadano puede acceder tiene influencia directa en su formación como persona y en su rol en la sociedad. Por eso, ampliar la calidad de la enseñanza pública en la educación primaria, aumentar la atención y asistencia en la educación infantil, profesional y superior y reducir el peso de las desigualdades en el desempeño escolar son los principales desafíos de la política educacional brasileña.
Datos demuestran una evolución en la garantía del derecho a la educación a todos los ciudadanos brasileños. Entre 1997 y el 2007, el analfabetismo en Brasil cayó 30% y el índice de analfabetismo funcional se ha reducido 10,3 puntos porcentuales. Otro dato demuestra que el porcentaje de personas de 25 años de edad o más con la enseñanza secundaria concluida (11 años de estudios) ha crecido del 12,8% en 1998 para 21,5% diez años después.
Según el Informe Nacional de Acompañamiento de los Objetivos del Milenio del 2007, las desigualdades regionales y de color/raza en los índices de frecuencia escolar disminuyeron. En la franja etaria de 7 a 14 años, el diferencial de escolaridad secundaria entre el Nordeste y las regiones más desarrolladas cayó de aproximadamente 20% en 1992 para menos de 4% en el 2005.
En las áreas rurales, en las que solamente 66,5% de los niños tenían acceso a la enseñanza primaria en 1992, el porcentaje creció para 92,5% en el 2005. Entre negros y blancos, la diferencia en el índice de frecuencia líquida (matricula en edad adecuada) cayó del 12% en 1992 para el 2% en 2005.
Hoy día, cerca de 53 millones de niños y adolescentes en el Brasil estudian en la red pública de enseñanza. El acceso escolar de los niños y adolescentes entre 7 y 14 años llegó a 97,6% en el 2007, siendo que 87% de ellos eran estudiantes de la red pública.
Mientras en las enseñanzas primaria y secundaria (bachillerato) más del 80% de los alumnos estudian en escuelas públicas, en la enseñanza universitaria la proporción es del 22,6% en universidades públicas y del 77,4% en las universidades privadas. El acceso de jóvenes con menos ingresos a la enseñanza universitaria es incentivado por programas del gobierno para creación de plazas en universidades públicas y para la concesión de becas en la red privada, como el Programa Universidade para Todos - ProUni (contenido en portugués).