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Combate al dengue
El dengue es uno de los principales problemas de salud pública no solamente en Brasil, pero en todo el mundo. Según la Organización Mundial de Salud (OMS), entre 50 millones y 100 millones de personas son infectadas anualmente en más de 100 países de todos los continentes, excepto Europa. En Brasil, las condiciones socio ambientales favorables a la expansión del mosquito Aedes aegypti (que trasmite la enfermedad) posibilitaron la dispersión del vector desde su reintroducción en el país, en 1976. Desde entonces, el mosquito transmisor del dengue mostró altísima capacidad de adaptación al ambiente creado por la urbanización acelerada y por los nuevos hábitos de la población.
En 1996, el Ministerio de Salud propuso el Programa de Erradicación del Aedes aegypti (PEAa). A lo largo del proceso de implantación del programa se observó la inviabilidad técnica de erradicarse el mosquito en el corto y mediano plazo. El PEAa, mismo no alcanzando sus objetivos, tuvo méritos al proponer la necesidad de actuación multisectorial y prever un modelo descentralizado de combate a la enfermedad, con la participación de las tres esferas de gobierno: Federal, Estadual y Municipal.
Los resultados obtenidos en Brasil y el propio panorama internacional, donde no existen evidencias de la viabilidad de una política de erradicación del vector en el corto plazo, llevaron el Ministerio de Salud a hacer una nueva evaluación de los avances y de las limitaciones. El objetivo era establecer un nuevo programa que incorporase elementos como la movilización social y la participación comunitaria. Tales acciones son indispensables para responder de forma adecuada a un vector altamente domiciliado.
En los años 1990, el surgimiento y la rápida diseminación del dengue tipo 3 evidenciaron la facilidad para la circulación de nuevos tipos del virus con las multitudes que se desplazan diariamente. Estos eventos resaltaron la posibilidad de ocurrencia de nuevas epidemias de dengue. En este escenario epidemiológico, se volvió necesario intensificar el conjunto de acciones que eran realizadas, además de elaborarse nuevas técnicas.
En el 2002, el Ministerio de Salud implantó el Programa Nacional de Control del Dengue (PNCD). Entre las principales medidas estaban la creación de programas permanentes de combate a la enfermedad, el desarrollo de campañas de información y movilización social, el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y entomológica para detectar anticipadamente brotes de la enfermedad y el desarrollo de instrumentos más eficaces de acompañamiento y supervisión de las acciones desarrolladas por el Ministerio de Salud.
Enfermedad y prevención
El dengue es una enfermedad febril aguda causada por un virus de evolución benigna en la mayoría de los casos. Su principal vector es el mosquito Aedes aegypti, que se desarrolla en áreas tropicales y subtropicales. El virus causador de la enfermedad posee cuatro serotipos: DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4. Cuando infectada, la persona queda inmunizada de forma definitiva contra el tipo de virus que contrajo y temporalmente contra los otros tres. Existen dos formas de dengue: la clásica y la hemorrágica. La primera generalmente presenta como síntomas fiebre, dolor de cabeza, dolor en el cuerpo, en las articulaciones y por tras de los ojos, pudiendo afectar niños y adultos, pero raramente mata. El dengue hemorrágico es la forma más severa de la enfermedad, pues, además de los síntomas citados, es posible que ocurra desangramiento, ocasionalmente choque y muerte.
El gran problema para combatir el mosquito Aedes aegypti es que su reproducción ocurre en cualquier recipiente usado para almacenar agua, tanto en áreas sombrías como soleadas. La prevención y las medidas de combate exigen la participación y la movilización de toda la comunidad, con la adopción de medidas sencillas, como evitar la acumulación de agua en las casas, buscando la interrupción del ciclo de transmisión y contaminación.
De no ser así, las acciones aisladas podrán ser insuficientes para acabar con los focos de la enfermedad. En la eventualidad de una epidemia de dengue en una comunidad o en un municipio, existe la necesidad de ejecutar medidas de control, como el uso de insecticidas aplicados por coche-humareda o nebulización, para disminuir el número de mosquitos adultos transmisores e interrumpir la diseminación de la epidemia.
Fuente:
Ministerio de
Salud (contenido en portugués)

